jueves, 12 de septiembre de 2013

Soichiro Honda: Nunca dejes de soñar



Cree en tus sueños y ellos creerán en ti. 
Todo lo que tanto habías imaginado se haga realidad. 
Porque aún lo que no imaginamos existe y vive en el mundo de los sueños. 
Con cada nueva estrella nace un bebé con un gran don. 
Con un corazón bendecido con sueños y el poder de hacerlos realidad. 
Mas que eso es mi amigo Soichiro Honda. 
Solía reparar bicicletas cuando era un niño ayudando a su padre en el negocio. 
Nació en 1906 en un pequeño pueblo en el corazón del Japón. 
Ese fue un trabajo muy duro. 
Él también era dibujante y un muy buen diseñador. 
Tenía un pequeño estudio donde desarrollaba muchas ideas y seguía sus primeras intuiciones. 
Nos encantaba tomar largas carreras en nuestras bicicletas yendo tan rápidos como el viento. 
Soichiro Honda y Takeo Fujisawa verdadero y grandes mejores amigos. 
Soichiro fue un verdadero artista y anticonformista. 
Solía envolverte con los proyectos de su empresa. 
Gracias a su determinación, ambición y sus ganas de crear cosas fascinaba a todos incluso a mi. 
Recuerdo bien su emoción de contar un sueño con la historia de la mágica noche cuando una idea iluminó su mente... 

En 1946 Soichiro Honda aplicó un motor del ejercito a su bicicleta y llamó a su invención "Dream Type D". 
2 años después fundó "Honda Motor Company". 
Hoy en día Honda es una leyenda en todos los países del mundo. 

Nunca dejes de soñar...
 

Frases de Henry Ford, un genio para los negocios

Henry Ford

Henry Ford, fundador de la compañía Ford Motor Company, es uno de los hombres de negocios más importantes de la historia. Sus ideas y visión le permitieron revolucionar la industria automovilística y ser pionero en el uso de la producción en cadena.

Llegó a ser uno de los hombres más ricos de Estados Unidos y a lo largo de su vida registró 161 patentes. Era un empresario con una visión global a pesar de que su educación fue bastante pobre.
El éxito de Henry Ford como empresario es algo sin precedentes. Su mentalidad era la de un ganador, tanto así que su historia aparece en una de las obras más populares de Napoleón Hill.

Las mejores frases celebres de Henry Ford


Quiero compartirles algunas de frases que encierran los principios que le permitieron a Henry Ford convertirse en uno de los más importantes líderes empresariales de la historia. En cada una de las frases podemos apreciar su inmensa habilidad para los negocios.
"Tanto si crees que puedes, como si crees que no puedes, estas en lo cierto"
"Fracasar es la oportunidad de empezar de nuevo de una manera más inteligente"
"Todo aquello que tu mente puede concebir, es alcanzable"
"Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, hubieran dicho un caballo más rápido"
"Si hay un secreto del buen éxito reside en la capacidad para apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como del propio"
"Los que renuncian son más numerosos que los que fracasan"
"Pensar es el trabajo más difícil que existe. Quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen"
"No encuentres la falta, encuentra el remedio"
"Nosotros exigimos que nuestros hombres hagan lo que se les diga. Nuestra organización es tan especializada y todas sus partes dependen de las otras de tal modo que es imposible pensar en dejar a nuestros obreros hacer lo que quieran. Sin la más rigurosa disciplina llegaríamos a la confusión más extrema"
"Calidad significa hacer las cosas bien incluso cuando nadie te está mirando"
"El empresario no paga los sueldos. El empresario solo gestiona el dinero. El cliente es quien paga los sueldos"
"El dinero es como un brazo o una pierna: o se usa o se pierde"
"Si el dinero es tu esperanza de independencia nunca la conseguirás. La única seguridad que un hombre puede tener en este mundo es una reserva de conocimiento, experiencia y habilidad"
"Los hombres superficiales creen en la suerte y las circunstancias. Los fuertes creen en las causas y sus efectos."
"El secreto de mi éxito está en pagar como si fuera pródigo y en vender como si estuviera en quiebra"
"Imposible, significa que no has encontrado la solución."
"Los obstáculos son esas cosas espantosas que ves cuando apartas los ojos de tu meta"
"Nadie cambia si no siente la necesidad de hacerlo."
"El dinero no cambia al hombre, simplemente lo desenmascara. Si un hombre es naturalmente egoísta, avaro y arrogante, esto se manifiesta con el dinero"
"Cuando pensamos que el día de mañana nunca llegará, ya se ha convertido en el ayer"
"Cuando todo parezca estar en tu contra, recuerda que los aviones despegan con el aire en contra, no a favor"
"La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problemas que en afrontarlos"
"A ningún hombre debe obligársele a hacer el trabajo que puede hacer una máquina"
Un periódico de Chicago tachó de ignorante e inculto a Henry Ford, situación que llevó al empresario a iniciar una demanda en contra del periódico que luego terminó en un encuentro cara a cara entre el empresario y los abogados del periódico que buscaban demostrar que Ford no tenía estudios.
El juicio estuvo lleno de preguntas de cultura general tales como "¿cuantos soldados enviaron los británicos a las colonias americanas para detener la rebelión de 1776?" a lo que Henry respondió que no conocía la cantidad exacta de soldados, pero que seguro enviaron más de los que volvieron.
En este juicio, Henry Ford proclamó un discurso que cambió la visión de todos los presente. A continuación te cito el discurso en mención:
"Me están haciendo preguntas acerca de conceptos que no tienen utilidad práctica ni en la vida ni en los negocios y que únicamente muestran que los conocedores de esas respuestas son personas con mucho tiempo libre. Si quiere continuar con este tipo de preguntas inservibles, déjeme recordarle, señor abogado, que en mi empresa dispongo de "botones" , que ante una pregunta, sea del tipo que sea, apretando el botón adecuado, vendrá en mi auxilio una persona capaz de responder a cualquiera de las preguntas que usted desee hacerme. Como empresario no debo saber de todo y me conformo con rodearme de personas que complementan excelentemente sus conocimientos para conseguir que mi empresa esté en el puesto que está"
El final de esta historia es que Henry ganó la demanda y todos los presentes se dieron cuenta de que tenían en frente a un hombre muy inteligente... ¿Tu qué opinas?
Y para finalizar, una frase que resalta la importancia del trabajo en equipo para el éxito organizacional:
"Llegar juntos es el principio; mantenerse juntos es el progreso; trabajar juntos es el éxito."

25 Frases memorables de Walt Disney

Walt Disney
  1. No duermas para descansar, duerme para soñar. Porque los sueños estan para cumplirse.
  2. El valor de la fuerza de voluntad abre caminos.
  3. Piensa, cree, sueña y atrevéte.
  4. Mickey Mouse apareció salió de mi mente en una libreta de dibujo, en un tren de Manhattan a Hollywood, en un momento en que la empresa de mi hermano Roy y mía estaba en el punto más bajo y el desastre parecía a la vuelta de la esquina.
  5. Podemos aprender mucho de la naturaleza en acción.
  6. Ideas proceden de la curiosidad.
  7. Los adultos son sólo niños crecidos.
  8. Nuestro mayor recurso natural es la mente de nuestros niños.
  9. Por cada risa, debe haber una lágrima.
  10. El amor es una filosofía de vida, no una etapa de enamoramiento.
  11. La forma de empezar es dejar de hablar y empezar a hacerlo.
  12. Para crear lo fantástico, primero debemos entender lo real.
  13. Sólo espero que nunca perder de vista una cosa: que todo empezó por un ratón.
  14. Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos el coraje de perseguirlos.
  15. Disneyland nunca estará terminado. Seguirá creciendo mientras exista la imaginación.
  16. Una persona debe fijar sus objetivos cuanto antes y dedicar toda su energía y talento a ellos.
  17. Nunca pude convencer a los financistas que Disneyland era viable, porque los sueños tienen poca garantía.
  18. El dinero es algo que entiendo vagamente y pienso en él sólo cuando no lo tengo para financiar mis proyectos.
  19. Sin personalidad, el carácter puede ser gracioso y hasta interesante, pero a menos que las personas logren identificarse con el personaje, una historia con un personaje sin personalidad no atrapa a la audiencia.
  20. Coraje es la principal cualidad del liderazgo, en mi opinión, no importa dónde se ejerza. Por lo general, implica algunos riesgos, especialmente en las nuevas empresas.
  21. Todas las adversidades que he tenido en mi vida, todos los problemas y obstáculos, me han fortalecido…Uno no se da cuenta de cuando sucede, pero una patada en los dientes puede ser la mejor cosa que le puede suceder en un momento dado.
  22. Trato de construir una personalidad plena para cada uno de nuestros dibujos animados, que tengan una personalidad propia.
  23. El placer sano, el deporte y la recreación son tan vitales para esta nación como el trabajo productivo y deberían tener una gran participación en el presupuesto nacional.
  24. Son muchas las manos y los corazones que contribuyen al éxito de una persona
  25. El valor de la fuerza de voluntad abre caminos.

Biografía de Walt Disney

A pesar de los esfuerzos de sus biógrafos, un fondo de leyenda sigue aún planeando sobre la figura de Walt Disney. Un repetido rumor asegura que Disney era un emigrante europeo, probablemente español, que llegó a los Estados Unidos y que, más tarde, por temor a suspicacias, falseó su origen. También han sido mitificadas las circunstancias de su muerte: muchos creyeron que Disney había sido congelado con modernas técnicas de hibernación. Su cuerpo aún permanecería así con las constantes vitales suspendidas, a la espera de un futuro en que pudiese despertar y nuevos procedimientos quirúrgicos reparasen su salud.

Walt Disney
Pero la prosaica realidad es que el cadáver Disney fue incinerado por deseo de sus familiares. No ha de extrañar, sin embargo, toda esta mezcla de realidad y fantasía alrededor de quien pasó a la historia de la cultura occidental como uno de los más prolíficos, contradictorios e influyentes cultivadores de la imaginación infantil.

Walter Elias Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en Chicago, Illinois. Cuarto de los cinco hijos que tuvieron Elias y Flora Disney, su infancia transcurrió entre apuros económicos y bajo la severidad de su padre, carpintero de profesión, que probó suerte en toda clase de negocios sin que nunca consiguiera mejorar su maltrecha economía. Eternamente menospreciado por su padre, Walt creció muy unido a su madre, una antigua maestra descendiente de alemanes, y a su hermano Roy, ocho años mayor que él.

En 1906, Elias Disney decidió empezar una nueva vida en una granja cerca del pequeño pueblo de Marceline, Missouri, donde Walt descubrió la naturaleza y los animales. También entonces nació su interés por el dibujo, que compartió con su hermana pequeña, Ruth. Elias Disney hacía trabajar tan duro a sus hijos en el mantenimiento de la granja que los dos mayores, Herbert y Raymond, decidieron dejar el hogar para instalarse por su cuenta otra vez en Chicago.

Los difíciles comienzos

La precaria situación en que quedó la familia con la marcha de los dos jóvenes empeoró en el invierno de 1909, cuando el padre contrajo fiebres tifoideas y la enfermedad le obligó a vender la granja y a trasladarse a Kansas City, Missouri, donde encontró un empleo como repartidor de periódicos, tarea en la que Roy y Walt le ayudaban. Ello supuso un menor rendimiento del pequeño Walt en la escuela, donde nunca fue un alumno aventajado. Pasados un par de años, Walt, que ocasionalmente ganaba algún dinero vendiendo sus caricaturas, se matriculó en el Instituto de Arte de Kansas City, donde aprendió las primeras nociones sobre la técnica del dibujo. En aquellos años de su adolescencia descubrió el cine, un invento que le apasionó desde el primer momento.

Durante la guerra fue conductor de ambulancias
(el dibujo en la lona es del propio Disney)

En 1917, cinco años después de que Roy Disney abandonara también el hogar paterno, Elias Disney se trasladó con su mujer y sus dos hijos pequeños de nuevo a Chicago, donde probó suerte montando una pequeña fábrica de mermelada. En la primavera de 1918, Walt, con sólo diecisiete años, falsificó su partida de nacimiento y se enroló como soldado en la Cruz Roja para combatir en la Primera Guerra Mundial. Llegó a Europa cuando ya había paz, pero estuvo destinado en Francia y Alemania hasta septiembre de 1919. Una vez licenciado, se fue a vivir con su hermano Roy a Kansas City, donde buscó empleo como dibujante.

Su sueño era convertirse en un artista del Kansas City Star, el diario que había repartido en su infancia, pero encontró trabajo como aprendiz en una agencia de publicidad, la Pesmen-Rubin Commercial Art Studio. Con un sueldo de 50 dólares al mes, en aquel empleo conoció a Ubbe Iwerks, un joven de su misma edad y excepcionalmente dotado para el dibujo, con el que entabló amistad. Cuando los dos se quedaron sin trabajo montaron su propia compañía, la Iwerks-Disney Commercial Artists. La empresa duró apenas un mes, ya que Walt prefirió aceptar un empleo seguro, aunque convenció a sus nuevos jefes para que contrataran a Iwerks. En aquel trabajo ambos aprendieron las técnicas, todavía muy rudimentarias, de la animación cinematográfica.

Disney trabajando en Laugh-O-Gram Films(1922)

Inquieto e innovador por naturaleza, Disney pidió una cámara prestada y montó un modestísimo estudio en el garaje de su casa, en el que con la ayuda de Iwerks y trabajando por las noches, produjeron su primera película de dibujos animados. El filme tuvo aceptación y consiguieron nuevos encargos hasta que Disney, que todavía no había cumplido los veintiún años de edad, convenció a Iwerks para que volvieran a probar suerte como empresarios con una compañía a la que llamaron Laugh-O-Gram Films. Con una producción basada en cuentos tradicionales, las cosas les fueron bien hasta que la quiebra de su principal cliente los arrastró también a la bancarrota.

A Hollywood

En 1923, después de intentar inútilmente remontar el bache, Disney emigró a Hollywood. La floreciente industria cinematográfica había convertido a Hollywood en una tierra de promisión. Disney creyó que con su experiencia como cámara obtendría trabajo de director, pero ningún estudio quiso contar con sus servicios, por lo que decidió volver a montar su propia empresa con su hermano Roy como socio. El 16 de octubre de 1923, la Disney Brothers Studio firmó su primer contrato importante, pero todavía insuficiente para hacer frente a sus dificultades financieras. Ya entonces, Walt puso de manifiesto lo que después sería una constante en su compañía: que era capaz de recurrir a cualquier estratagema para sacar el negocio adelante. En 1924, Ubbe Iwerks se unió a ellos y Walt pudo dejar de trabajar como animador para dedicarse al área para la que siempre estuvo más capacitado: la creación de personajes y argumentos y la dirección.

El 13 de julio de 1925, tres meses después de que su hermano Roy se casara, Disney contrajo matrimonio con Lillian Bounds, una joven empleada de su estudio, con la que tuvo dos hijas: Diane Marie, nacida el 18 de diciembre de 1933 cuando el matrimonio ya descartaba que pudieran tener descendencia, y Sharon Mae, a la que adoptaron en 1936. En la primavera de 1926, y después de haber tenido que cambiar de local porque la compañía crecía, los dos hermanos cambiaron el nombre de su empresa, que pasó a llamarse Walt Disney Studio. Pero el estudio sufrió un importante revés cuando su principal cliente se quedó con los derechos del conejo Oswald, un personaje creado por Disney que había protagonizado diversos cortometrajes.

El triunfo del ratón Mickey

Con la determinación de eliminar en lo sucesivo los intermediarios, Disney concibió durante un viaje en tren de Hollywood a Nueva York a Mortimer, un ratoncito rebautizado luego con el nombre de Mickey por sugerencia de su esposa y al que Iwerks dio forma. Así lo contó Disney, pero, en realidad, la paternidad de Mickey Mouse ha sido siempre motivo de polémica, y actualmente tiende a atribuirse el propio Iwerks. En octubre de 1928, cuando Disney buscaba distribuidor para las dos películas que había producido con Mickey Mouse como protagonista, se proyectó el primer filme del cine sonoro. Adelantándose a otros productores que creyeron pasajera aquella innovación, Walt se apresuró a incorporar el sonido a una tercera película de Mickey, Willie en el barco de vapor(1928). Buen imitador de voces y acentos, Disney hizo que el ratoncillo y su novia, Minnie, hablaran con su propia voz para abaratar costes. La película, estrenada el 18 de noviembre de 1928 en un teatro de Nueva York, obtuvo un rotundo éxito de público y crítica.

Fotograma de Willie en el barco de vapor (1928)

En 1929, con su excepcional sexto sentido para los negocios, autorizó que varias compañías reprodujeran en sus productos la imagen de Mickey Mouse, al que incorporaron guantes y zapatos blancos para evitar que manos y pies desaparecieran sobre fondos oscuros. El 13 de enero de 1930 empezó a publicarse una viñeta del popular personaje (con Disney como guionista e Iwerks como dibujante) en varios periódicos de Estados Unidos, y ese mismo año se editó un libro de dibujos de Mickey que fue reeditado en numerosas ocasiones.
Adicto al trabajo, para el que robaba muchas horas de sueño, Disney tuvo una seria crisis de salud que le obligó, a finales de 1931 y cuando el club de Mickey Mouse ya tenía un millón de miembros, a tomarse unas largas vacaciones con su esposa. De vuelta a Hollywood, se apuntó a un club deportivo donde practicaba boxeo, calistenia, lucha libre y golf. Poco después descubrió la hípica y, finalmente, el polo, del que fue un fanático durante el resto de su vida. Una afición que cultivó con tanta pasión como su fascinación por los trenes y las miniaturas.

Con Mickey Mouse como buque insignia de una compañía en alza, Disney creyó que no debía dormirse en los laureles ni aburrirse haciendo sólo películas del famoso ratoncillo, que en 1932 le supuso el primero de los Oscar que recibiría durante su carrera. Respaldado por un equipo de excelentes dibujantes e ilustradores, desplegó todo su espíritu creativo en la primera serie de sus Sinfonías tontas(1932). Realizados en technicolor, los diversos cortometrajes que componían esta producción significaron en su época un experimento sobre el uso expresivo del color. En noviembre de aquel mismo año, el estudio Disney se convirtió en el primero que tuvo su propia escuela de dibujantes y animadores.
Un año más tarde, el 27 de mayo de 1933, estrenó la sinfonía tonta que hacía el número treinta y seis y que iba a tener un éxito inesperado: Los tres cerditos. Sin pretenderlo, su famosísima canción ¿Quién teme al lobo feroz? se convirtió en un canto de esperanza para millones de norteamericanos que intentaban no ser devorados en la vida real por la Gran Depresión. En 1934, cuando su estudio contaba con 187 personas, nació el pato Donald, un personaje de carácter irascible y perverso, que vino a sumarse a los perros Pluto y Goofy.

Los largometrajes

Cuando ya se había hecho un nombre en la industria de Hollywood, Walt Disney emprendió una iniciativa arriesgada y sin precedentes: producir el primer largometraje de dibujos animados de la historia del cine.Blancanieves y los siete enanitos (1937) demostró no sólo que Disney y su equipo eran unos virtuosos de la animación, sino que los dibujos animados podían ser todo un género cinematográfico. La película recaudó cuatro millones de dólares, todo un récord para la época, pero dejó endeudado a Disney hasta 1961 por culpa de la amortización de los créditos que tuvo que pedir, ya que el presupuesto inicial de 500.000 dólares de la película había acabado triplicándose.

Blancanieves y los siete enanitos (1937)

En Blancanieves y los siete enanitos se utilizó por primera vez la cámara multiplano, capaz de sugerir profundidad de campo gracias a un ingenioso sistema de superposición de cinco láminas filmadas en un mismo plano para simular lejanía, y un nuevo sistema de technicolor. La película fue el primer ejemplo de que el cine de animación de la escuela Disney tenía un sólido procedimiento narrativo, en el que los personajes humanos eran descritos a partir de la «mirada» de los animales humanizados o de los seres fantásticos. También quedó patente en el filme el gusto de Disney por lo tenebroso y su estilo de sugerir más que de mostrar abiertamente el terror.
La década de los cuarenta fue un período de gran actividad en la Disney, caracterizado tanto por la consolidación del estilo iniciado con Blancanieves y los siete enanitos como por la contradicción que Walt sentía entre su tendencia artística a la innovación y al riesgo y la necesidad de atender a un mercado nada dado a las novedades y los experimentos. Reflejo de ello fue la tibia respuesta del público a las siguientes películas salidas de su «factoría» de sueños. Pinocho (1940), considerada como una de las piezas maestras del cine de animación por los críticos y en la que se invirtieron 2.600.000 dólares, fue un desastre comercial.
Lo mismo sucedió con Fantasía (1940), que costó 2.300.000 dólares. En ella dibujantes y animadores combinaron las evoluciones de los personajes de dibujos animados con la música de Stravinski, Dukas, Beethoven, Ravel, Bach o Chaikowski. Considerada una obra maestra por unos y una insultante caricatura de la música clásica por otros, Fantasía no fue la «obra total» que Walt Disney había imaginado y deseado. Estos fracasos comerciales abrieron una importante brecha económica en la empresa, paliada poco después por los éxitos consecutivos deDumbo (1941) y Bambi (1942).

Fantasía (1940)

Después del sketch sobre La danza de las horas, de Ponchielli, que codirigió con Norman Ferguson en Fantasíautilizando el seudónimo de T. Hee, Walt Disney abandonó el campo de la realización para dedicarse casi en exclusividad a la tarea de dirigir el incipiente imperio cinematográfico en el que se había convertido la empresa que tan modestamente había iniciado quince años antes. El 6 de mayo de 1940 finalizó la construcción de sus nuevos estudios en Burbank, que le granjearon el sobrenombre de «Mago de Burbank».
Diseñados por él mismo con el objetivo de facilitar el trabajo de sus empleados, aquellos estudios contaban con veinte grandes edificios, separados por calles a las que se les puso el nombre de sus personajes. La plantilla de la empresa rondaba los 2.000 empleados, a los que Disney exigía un alto nivel de creatividad y producción a cambio de salarios muy bajos, aunque nunca reparó en gastos a la hora de hacer sus películas y siempre llevó personalmente una vida privada sin lujos ni ostentaciones.

Anticomunista furibundo

El 10 de noviembre de 1940 empezó a colaborar con el FBI, después de que el entonces director de la agencia federal de investigación, J. Edgar Hoover, hubiera intentado en varias ocasiones reclutar al productor cinematográfico como agente para que le facilitase cualquier información o detalle sobre la presencia de elementos subversivos (comunistas, sindicalistas o anarquistas) en Hollywood. Sin embargo, los primeros devaneos políticos de Disney tuvieron un cariz más progresista y se remontaban a 1938, cuando se adhirió a la Society of Independent Motion Picture Producers, asociación de productores y cineastas independientes opuestos al dominio absoluto de los grandes estudios de Hollywood. Desde aquel grupo, que contaba con figuras como Orson Welles o Charlie Chaplin, Disney fue derivando hacia un ideario próximo al partido nazi norteamericano y a un sentimiento fuertemente antimarxista.

En 1941, un sindicato de ilustradores recién creado en su compañía amenazó al «Mago de Burbank» con ir a la huelga en demanda de mejores salarios. Disney pretendió evitar personalmente el conflicto dirigiendo un discurso a sus empleados, pero éstos, para estupor suyo, ya que concebía la empresa como una gran familia, no le dejaron pasar de las primeras frases. El 29 de mayo de aquel año, los estudios Disney quedaron casi paralizados por una huelga en la que participaron la mayoría de los trabajadores y que duró todo un año. El conflicto se saldó cuando la empresa aceptó que los trabajadores pudieran elegir libremente su sindicato, incluido el izquierdista Screen Cartoonists Guild.

Walt Disney en 1941

Los acuerdos que llevaron al final de la huelga fueron firmados por Roy Disney, ya que Walt se encontraba de viaje por diversos países de Sudamérica. De aquel largo viaje salieron varias películas destinadas básicamente al público latinoamericano. Entre ellas, Saludos, amigos(1943) y Los tres caballeros (1945), en las que combinó dibujos animados y actores de carne y hueso. En 1943, buena parte de sus mejores dibujantes le abandonaron para fundar la UPA (United Productions of America), donde nacería, entre otros, el miope personaje de Mister Magoo.

Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, en la que Disney había accedido a filmar para el gobierno estadounidense películas propagandísticas, dejó la presidencia de su compañía, cediéndole el cargo a su hermano Roy, pero sólo mantuvo unos meses aquella decisión y a finales de 1945 volvió a ocupar el sillón presidencial. Nada más volver, despidió a más de 400 empleados, asegurando que la empresa pasaba por una crisis y tenía que cumplir el acuerdo concertado con la Screen Cartoonists Guild de conceder el aumento salarial del 25% a los dibujantes.

Reafirmado en su antimarxismo y colaborador del FBI hasta su muerte, Disney se comprometió a abortar todo elemento que atentara contra la nación norteamericana en la reunión celebrada el 24 y el 25 de noviembre de 1947 en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, que culminó con la llamada Declaración Waldorf, en la que muchos productores cinematográficos se comprometieron a colaborar con la Comisión de Actividades Antiamericanas en la «caza de brujas».

En agosto de 1948 hizo un viaje con su hija Sharon para filmar imágenes en Alaska, y con el material realizó la serie de cortos titulados Aventuras de la vida real. Su hermano Roy se opuso al proyecto (para entonces estaban ya tan distanciados que sólo se veían después de pedir cita a sus respectivas secretarias) y auguró un incierto destino a este tipo de documentales. Se equivocó, ya que el primero de ellos, titulado La isla de las focas (1948), no sólo resultó rentable, sino que fue premiado con un Oscar en la categoría de cortometrajes.

Prácticamente finalizada la década de los cuarenta, Disney recibió una interesante propuesta de Howard Hughes: un crédito sin intereses de un millón de dólares a cambio de su ayuda en un terreno (el sector cinematográfico) que el multimillonario tejano no conocía y en el que quería invertir. Con aquel dinero, Disney puso en marcha 18 nuevos proyectos, entre ellos Cenicienta (1950), Alicia en el país de las maravillas (1951) y Peter Pan (1953). Tras una costosísima incursión en el cine futurista con 20.000 leguas de viaje submarino (1954), volvió a proyectos más baratos y que sintonizaran con el orgullo de ser norteamericano. Para entonces, su compañía ya no era la reina de los dibujos animados. La Warner Brothers empezaba a hacerle una seria competencia con la estrella de su serie Looney Tunes, Bugs Bunny. Aquel conejo era el contrapunto del cándido, apolítico y asexuado Mickey Mouse, que a principios de los años cincuenta vivió sus momentos más bajos de popularidad, aunque siguió siendo el personaje preferido de Disney y el emblema de su imperio.

Disneylandia

En 1953, después de ganar un nuevo Oscar al mejor documental con El desierto viviente, inició conversaciones con la cadena televisiva ABC para ceder la emisión de sus películas al nuevo invento. A diferencia de otros productores de Hollywood, que la consideraban una amenaza, Disney creyó que la televisión era un excelente medio de difundir sus productos. Un año después inició la realización de filmes específicamente para televisión, la parte de su producción artística más denostada por los críticos. Críticas que también le lloverían años después conMary Poppins (1964), su primer largometraje con sólo actores reales. Pero a Disney no le importaron, porque esas películas le daban el dinero que necesitaba para hacer realidad un proyecto que acariciaba desde hacía tiempo: construir un enorme parque de atracciones basado en sus personajes.

Disney y Von Braun (1954)

Adicto al trabajo y perfeccionista, el productor cinematográfico diseñó hasta el último detalle de Disneyland, que abrió sus puertas el 17 de julio de 1955 en Anaheim, California. Este parque, con una extensión de 120 hectáreas, costó 17 millones de dólares, y Main Street USA, su calle principal por donde transitaban cientos de actores disfrazados de personajes, recreaba a la perfección la calle mayor de Marceline, el pueblo donde vivió su infancia Disney, que aquel verano de 1955 ya era abuelo del primero de los diez nietos que tuvo.

Multimillonario y galardonado con veintinueve Oscars, en la década de los sesenta se había consolidado como uno de los personajes más conocidos y queridos de todo el mundo, pero su salud flaqueaba, y todo su imperio entró en una lucha por la sucesión. Fumador empedernido y aficionado al alcohol, murió el 15 de diciembre de 1966 en Los Ángeles, California, víctima de un cáncer de pulmón, después de haber supervisado los esbozos de Disney World, parque temático al estilo de Disneyland pero más enfocado hacia los adultos, que abriría sus puertas en 1971 en Orlando, Florida (en 1983, la compañía inauguró en Japón el Tokio Disneyland y en 1992 abrió sus puertas el Euro Disney de París).

El «Mago de Burbank» había fallecido sin llegar a ver terminado El libro de la selva (1967), la segunda película más comercial de Disney desde los tiempos deBlancanieves y que dirigió Wolfgang Reitherman, quien asumió la producción de los largos de animación disneyanos hasta 1981. Después de años de mucha producción y pocos éxitos destacables, los estudios Disney volvieron a ser los reyes del género de dibujos animados con La bella y la bestia (1991), Aladdin (1992) y El Rey León (1994). Con el fallecimiento de Disney, entraba en la leyenda uno de los nombres fundamentales de la cultura popular del siglo XX. Con variada fortuna, tratarían de sustituirle figuras tan dispares como su hermano Roy O. Disney, su sobrino Roy E. Disney y su yerno Ron Miller. Pero sólo el productor ejecutivo Michael Eisner demostró ser un digno sucesor suyo.

Kola Real: Historia de un éxito peruano

Los inicios

Logo Kola Real
La historia del Grupo Kola Real es conocida en el Perú. En la década de los ochenta, cuando el terrorismo
se encontraba en su apogeo, la hacienda de don Eduardo Añaños, ubicada en un pueblo ayacuchano (San
Miguel), sufrió un atentado subversivo, por lo que la familia tuvo que emigrar hacia Huamanga (capital de Ayacucho).

«Los Añaños estudiaron el entorno y advirtieron que, debido a las acciones terroristas, los ayacuchanos se
habían quedado sin bebidas gaseosas. Los camiones de Coca-Cola y Pepsi Cola, provenientes de Lima,
que subían por la Carretera Central, eran continuamente atacados por los senderistas o por delincuentes
comunes que se hacían pasar por guerrilleros», señala Mario Vargas Llosa en su columna Piedra de
Toque, del 16 de noviembre pasado, que se publica en el diario español El País y otras 30 publicaciones
en todo el mundo.

Hacia 1987, don Eduardo (el patriarca) y Jorge (el hijo mayor) deciden iniciar un nuevo negocio. Como
Jorge se dedicaba a la distribución de cerveza, en Huamanga, conocía el manejo de ese tipo de empresa.
Pero los dos Añaños decidieron ingresar no sólo a la distribución, sino también a la producción de una
bebida gaseosa.

«Se buscó apuntar hacia un segmento de la población que está siempre preocupado por generar algún
ahorro. Por eso nuestro eslogan fue: la del precio justo», recuerda Carlos Añaños, actual gerente general
de la compañía.

Las operaciones en Ayacucho se iniciaron el 23 de junio de 1988, en un entorno -como ya se ha señaladomuy
violento. «La primera planta fue financiada con un préstamo del Banco Industrial y con capital
propio. Al producir en el mismo lugar de consumo, se tuvo una ventaja competitiva», enfatiza Carlos.

El crecimiento continúa

A inicios de los años noventa los otros hermanos se unieron a la empresa (Ángel, Arturo, Álvaro, Vicky y
Carlos) y abrieron una planta en Huancayo. Esta planta producía las 24 horas del día, mientras los propios
hermanos eran los vendedores de a pie en tiendas y bodegas. De esa época, Carlos recuerda la epidemia
del cólera y la mala fama que algunos competidores pretendieron crearle a Kola Real, aduciendo que la
gente podía ser contagiada si consumía la bebida.

Luego la empresa llegó a Bagua (1993) y de allí avanzó hacia el norte del país (Chiclayo, Piura, Trujillo y
Tumbes). En Motupe nació un gran almacén, mientras que en Sullana se creó la primera planta en la costa
del país.

Es en agosto de 1996 cuando la familia Añaños toma la decisión de incursionar en Lima (teniendo ya una
buena base en el interior), lo que se cristaliza en abril de 1997, con el inicio de las operaciones en la gran
capital.

Esta acción se vio favorecida por la llegada del Fenómeno de El Niño, en el verano de 1998, pues la
temporada de calor se prolongó notablemente y con ésta los altos niveles de ventas de las bebidas
gaseosas, lo que permitió a Kola Real generar recursos y reinvertir.

Hoy, esta empresa detenta el 20% del mercado gaseosero peruano y, como ya se ha dicho, ha extendido
con éxito sus operaciones a Venezuela, Ecuador y México.

La clave

¿Cuál es el secreto de Kola Real? Ángel Añaños, presidente del directorio, señala que el éxito de la
compañía se basa en haber sabido combinar la mejor calidad y el buen sabor con el precio justo.
«Esta clave ha logrado que nuestra empresa alcance los altos niveles de competitividad existentes, y que
haya conquistado los hogares tanto en el Perú como en otras partes del mundo», agrega el propio Ángel
Añaños.

Estas palabras -claramente elaboradas para ser consumidas por la prensa interesada en difundir esta
historia de triunfadores- serían luego corroboradas -aunque con algunas atingencias- por los académicos
de las escuelas de negocios locales.

Resalta, sin embargo, la visión mística de la familia. «Japón, tras la nefasta Segunda Guerra Mundial,
supo salir adelante por el trabajo de su gente. Los peruanos, con mejores recursos, también debemos
atrevernos a hacer cosas dentro y fuera del país, porque tenemos la misma capacidad para triunfar y lograr
bienestar. Incluso me atrevería a decir que detentamos una capacidad de trabajo e inventiva superior a
otras nacionalidades. Lo importante es plantearse el reto y trabajar duro para lograrlo», enfatizó Ángel
Añaños en su discurso de agradecimiento al recibir el premio al Empresario del año, otorgado por la
Asociación de Exportadores en noviembre pasado.

Este emprendedor es también un motivador. En sus pocas apariciones en público (la familia Añaños ha
decidido alejarse de los flashes por seguridad), Ángel ha enfatizado las potencialidades de nuestros
compatriotas.

«Los peruanos debemos aprender a sentirnos tan capaces como los norteamericanos o europeos para
emprender retos empresariales», ha repetido una y otra vez. Y refiriéndose a su propia organización, ha
dicho: «Si no tenemos un sueño, si no queremos lograr una meta, no vamos a progresar. Hace años que
mantenemos esas ganas de trabajar y esa pasión por desarrollar. Ésa es la fórmula».

Business en México

En las afueras de la ciudad de Puebla, en la zona industrial (más precisamente, en el Corredor Industrial
Quetzalcóatl), se encuentra la llamada megaplanta de Ajemex. Allí nos recibió Roy Morris, gerente
corporativo de Administración y Finanzas de todo el grupo.

La planta tiene cuatro líneas de embotellado (totalmente automatizadas) y una quinta se encuentra en
prueba. Sorprende la casi inexistencia de personal al interior de la misma y la presencia de gigantescos
robots, que realizan casi todo el trabajo.

«Contamos con tecnología de punta; trabajamos con dos proveedores internacionales (alemanes y
franceses). En cuanto al número de trabajadores en planta, tenemos alrededor de 350 personas. Por otro
lado, en toda la república mexicana laboran para nuestro grupo, entre trabajadores directos e indirectos,
aproximadamente 3,200 personas», apunta Morris.

Donde sí se ve a gran cantidad de personas (y es el lugar en el que podría decirse se concentra la
«actividad») es en la zona de despacho del producto terminado: el inicio de la distribución. Una gran
cantidad de camiones esperan turno para ser aprovisionados con la Big Cola.

«Tenemos nuestros propios almacenes y centros de distribución. Contamos con mil vendedores. Lo único
que tercerizamos es el transporte (pagamos comisiones a los camioneros). En este sentido, lo que tenemos
es una alianza estratégica con muchos pequeños empresarios, que antes no eran formales, pero que hoy
día con nosotros se han formalizado», añade nuestro anfitrión.

La idea es la siguiente: un vendedor de Big Cola acompaña al camionero (subcontratado), y es quien se
encarga de «conquistar» al pequeño bodeguero, al detallista. Allí se enfoca el trabajo de ventas de la
empresa.

La decisión

¿Por qué Puebla? Las vías de acceso son muy buenas, geográficamente no se encuentra muy lejos del
estratégico Distrito Federal (la capital del país, a dos horas y media por tierra), los costos del terreno de la
planta fueron relativamente bajos, y existe buena agua (un recurso vital en el negocio de las gaseosas).

El primer formato que se lanzó fue el de 2.6 litros, a un precio de ocho pesos (el tipo de cambio se
encuentra en 11 pesos por dólar). «No queremos ser soberbios, pero la aceptación fue inmediata, por lo
que muy rápidamente pudimos comenzar la expansión hacia otras zonas, a fin de hacernos menos
vulnerables», señala Morris.

Replicando la estrategia aplicada en el Perú, la publicidad de Big Cola ha sido bastante reducida. Eso sí,
se ha puesto especial atención a la calidad del producto, teniendo en cuenta que se trata de un mercado
bastante maduro, con consumidores bien informados y con expertisse.

Existen ahora cinco formatos: el primero de 2.6 litros (Big Cola); otro de 2.6 litros, pero con la marca
First, que es de sabor a toronja; un tercero más pequeño, de 1.28 litros (Doble Big Cola, en alusión a que
contiene el doble de un envase normal de 600 ml.); el cuarto formato es de 3.1 litros (Mega Big Cola, que
se vende a 11 pesos, es decir, un dólar); mientras que el quinto contiene la misma cantidad de líquido pero
de la marca First (y es el último que ha salido al mercado).

Ajemex cuenta con 30 centros de distribución, y está iniciando la campaña hacia el norte de México,
donde ya ingresó a Monterrey (la segunda ciudad más importante del país) y otras localidades aledañas.
La idea es llegar a tener 50 centros de distribución hacia mediados de este año.

«Aquí, en México, nosotros también pretendemos democratizar el mercado, pensamos otorgar más acceso
a la gente de bajos ingresos. Incluso en un país donde existe un alto consumo per cápita hay un
importante sector de la población que no puede tomar refresco más que una vez por semana. Allí estamos
apuntando», sostiene el gerente corporativo de Administración y Finanzas del grupo Kola Real.
Los académicos.

Pues bien, tal es el éxito de nuestra Kola Real. Los medios especializados en negocios más importantes de
todo el mundo se han ocupado de su caso, como The Wall Street Journal, que envió a dos de sus
reporteros fijos a México y publicó una extensa nota en su edición de 27 de octubre de 2003, o como el
afamado semanario británico The Economist, que hizo lo propio en su edición del 11 de octubre del año
pasado.

¿Se han mostrado las escuelas de negocios locales (la academia) igualmente interesadas por estudiar el
caso Kola Real?

«Sí, definitivamente. Nosotros, por ejemplo, hemos recogido esta experiencia y la hemos plasmado en
una publicación electrónica, que se encuentra en la página web de Centrum Católica. Lo interesante es
que se trata de un caso vivo, que está en permanente actualización e inclusive permite que los autores
vayan revisando el contenido con los propios protagonistas del caso. Eso es algo que está ocurriendo»,
señala César Ferradas, catedrático de dicha escuela de negocios.

Para este académico, el factor clave del éxito de la familia Añaños ha sido el sentido casi místico de su
visión empresarial: «He tenido oportunidad de conversar repetidas veces con Ángel Añaños. Sus palabras
tienen un contenido muy espiritual, de mucha conciencia ética; resalta su percepción del grupo humano
como el verdadero potencial de la empresa. Su perspectiva familiar es de mucho arraigo; más que técnica
es una cuestión emotiva, yo no lo comprendí del todo inicialmente».

Recordamos entonces algunas palabras del propio Ángel: «Los trabajadores cumplen un papel muy
importante en el desarrollo de la empresa. Muchos se han desarrollado con nosotros, asumiendo
responsabilidades cada vez mayores y colaborando con el crecimiento de Kola Real dentro y fuera del
Perú».

Empresa pionera

Por su parte, Rolando Arellano, presidente de la Sociedad Peruana de Marketing (y también catedrático
universitario), resalta el hecho de que Kola Real haya actuado como una de las empresas pioneras en fijar
su atención hacia los segmentos pobres del mercado, aquellos que venían siendo atendidos sólo por el
sector informal.

«Las grandes empresas siempre se habían dirigido al 30% superior, conformado por los niveles
socioeconómicos A y B. Pensaban que el resto de la población no tenía ninguna opción de ser una
alternativa comercial rentable. Sin embargo, ese 70% de la población estaba siendo más o menos atendido
por el sector informal», apunta Arellano.

En el caso de las gaseosas, no sólo en Lima sino también en el interior, siempre han existido pequeñas
fábricas. Habían muchas marcas locales que vivían haciendo lo que ahora hace Kola Real, pero en
pequeña escala. Y podían hacerlo porque la distancia que había entre los precios de las marcas A y sus
costos de producción eran tan grandes que aun siendo ineficientes podían tener mercado a un precio
bastante más bajo que los otros.

Lo que ha hecho Kola Real es simplemente tomar ese gap informal, pero industrializarlo. Se ha vuelto
mucho más eficiente que los pequeños y así ha podido entrar a ese 70% del mercado. Porque no se trata
de que el crecimiento de Kola Real le haya restado niveles de ventas a las marcas tradicionales, sino que
todo el mercado ha crecido de una manera impresionante. Lo que ha crecido es el consumo total.
Volviendo al propio Ángel Añaños, éste señala que «Kola Real no le ha quitado el mercado a nadie. Lo
que hemos hecho es desarrollar el mercado peruano, que ha crecido en 300% en los últimos cinco años.
El mercado ha madurado y por lógica lo pueden compartir varias empresas. No le estamos quitando
espacio a otras marcas de gaseosas. Lo que sí decimos es que hemos aprendido a competir en el Perú
durante 15 años. Eso nos ha dado la oportunidad y la fortaleza para poder competir también fuera del
país, ampliando el consumo per cápita».

La estrategia

Con respecto a la estrategia internacional de Kola Real, el profesor David Blanc, director académico de la
Escuela de postgrado de la USIL, afirma que ésta se ajusta con bastante exactitud a una de las vías
señaladas por el profesor canadiense Ivan Allaire: la estrategia de concentración.

Una empresa (Kola Real) se dirige hacia un grupo de compradores, que estima están mal atendidos por
los todistas (empresas que ejecutan las estrategias para todo el mercado, como Coca-Cola). La empresa
concentrada (Kola Real) no busca una ventaja estratégica sobre los todistas en el mercado, la busca en un
grupo de compradores (nicho) de ese mercado (los de bajos recursos económicos), que tengan el mínimo
interés por ellos.

Esta estrategia se fundamentaría en: la negligencia y la indiferencia de las empresas grandes instaladas, y
en el hecho que las estructuras (tanto operativas como estratégicas) impiden que los todistas atiendan bien
ciertos segmentos de mercado o ciertos territorios.

También -siempre dentro de la propuesta de Ivan Allaire-, algunos segmentos de consumidores están
dispuestos a sacrificar ciertos atributos y beneficios que ofrecen los productos de los todistas, a cambio de
obtener un mejor precio.

«Eso es lo que está ocurriendo en el caso de Kola Real. Por eso se desplaza hacia otros países. Su objetivo
es crecer a costa de los todistas. Sabe que existe un líder mundial y entiende muy bien cómo es el
movimiento competitivo en su sector. Su crecimiento es por desarrollo del mercado. Esta expansión hacia
varios países encaja perfectamente con los modelos postglobalización», sentencia Blanc.

Compromiso organizacional

Daniel Valera, decano de la Facultad de Ciencias Administrativas y Relaciones Industriales de la
Universidad de San Martín de Porres, enfatiza la importancia del compromiso al interior de la
organización como uno de los rasgos distintivos del grupo Kola Real.

Destaca también el hecho de que habiendo comenzado sus operaciones con apenas 15 trabajadores (en
Ayacucho, hacia 1988, como ya se mencionó), hoy la empresa cuente con 4,500 trabajadores directos y
más de 7,200 entre directos e indirectos.

«La fuerza de ventas de Kola Real visita en nuestro país 220 mil puntos de venta dos veces por semana.
Es una cifra notable. Todo esto ha servido para incrementar en el Perú el consumo per cápita de 19 litros
anuales a 51 litros en los últimos seis años», agrega el catedrático.

De esa forma, esta empresa puede decir que ha ayudado de manera considerable a la masificación del
consumo de gaseosas. Y lo mismo puede decir del segmento de aguas de mesa. Su marca Cielo, que en la
actualidad detenta el 40% del total de las ventas (habiendo dejado atrás a las tradicionales San Luis y San
Antonio), ha permitido incrementar los volúmenes totales comercializados.

«Otro de los factores que resaltan en esta organización es la velocidad del cambio en el manejo de la
gestión. Los Añaños son muy veloces en sus decisiones y en su implementación. Además han sabido
apoyarse en una estrategia que combina costos y ampliación del mercado. Se trata de una familia que, por
otro lado, se ha capacitado. Uno de sus miembros, incluso, es egresado de nuestra facultad: Álvaro
Añaños», finaliza Valera.

Un ejemplo

¿Puede ser replicado el éxito de Kola Real por otras empresas peruanas? A decir de Rolando Arellano,
esto ya se está dando, con la entrada de Preco en los supermercados, además de la experiencia de Metro,
también el desarrollo de Roky’s y Norky’s, las cadenas de restaurantes de pollo a la brasa. En las aguas
embotelladas todas las gaseosas tipo B se encuentran ahí también y vamos a ver la misma figura en
prendas de vestir y en electrodomésticos.

«Se trata de un ordenamiento natural de lo que debería haber sido desde el comienzo. Todas nuestras
empresas han vivido siempre en base a la crema de la sociedad (el segmento de más altos ingresos), pero
ningún país puede vivir sólo con el 30% de su mercado. Lo que ha existido durante años es el crecimiento
del sector informal, del cual nos quejábamos, pero por gusto porque al final las empresas informales se
dirigían a un segmento que nunca habíamos atendido. En el caso de Kola Real, se trata del abanderado de
la conquista del mercado nacional», sentencia el presidente de la Sociedad Peruana de Marketing.

Uno de los factores más importantes en este papel de Kola Real es la extracción provinciana de la familia
propietaria, los Añaños. «Ellos no tuvieron que pasar por el proceso de descubrir el gran mercado de los
C y D, porque ellos provienen de allí. Ellos conocen el Perú propiamente dicho», afirma David Blanc, de
la Escuela de Postgrado de la USIL.

«Mientras que los gerentes de las empresas tradicionales hablan de ‘esa gente’, ellos hablan de ‘nosotros’.
Así de simple», subraya por su parte Arellano.

Venezuela y Ecuador

Tal como se ha señalado, más allá del éxito en el Perú, la expansión de Kola Real a nivel internacional ha
sido impresionante. En 1999 el grupo ingresó a Venezuela, atraído por el tamaño de ese mercado (tres
veces más grande que el peruano), la existencia de hábitos de consumo similares a los del Perú, y (un dato
clave) el hecho de que sólo el 3% del mercado se comercializaba en envases PET (plástico).

«Todo esto nos dio señales de que había una gran oportunidad y que valía la pena explotar Venezuela.
Levantamos una planta en la localidad de Valencia, por una decisión de costos del terreno, pero ahora
tenemos 19 centros de distribución y contamos con cobertura a nivel nacional. Detentamos el 17% del
mercado total», señala Roy Morris.

Los formatos que actualmente maneja la planta de Venezuela son los siguientes: KR Sabores (piña,
naranja y limón, en formatos de 600 ml y 1700 ml), Big Cola (formatos de 355 ml, 600 ml, 1,700 ml y
3,100 ml), y Agua Cielo (formatos de 355 ml, 600 ml y próximamente 2,600 ml).

El ingreso a Ecuador se dio en 2001. «Inicialmente se trató de una proyección de nuestra planta de
Sullana. Allí la marca KR tiene más del 12% de participación del mercado, incluyendo los productos
Sabor de Oro y Big Cola», señala el propio Ángel Añaños.

La primera planta se construyó en Machala, hacia el sur del país, pero hoy ya está en funcionamiento una
segunda planta, ubicada en Guayaquil.

Los factores

La empresa ha facturado alrededor de 420 millones de dólares en 2003, y espera llegar a los 1,270
millones de dólares en 2004. De nuevo surge la pregunta: ¿cómo una compañía familiar pudo llegar tan
lejos en apenas 15 años?

Existieron factores no controlados por los Añaños: la señalada llegada del Fenómeno de El Niño (en
1998, que incrementó la demanda por gaseosas), los beneficios tributarios que decretó el gobierno de
Fujimori para las empresas ubicadas en la amazonía (lo que favoreció el éxito de la planta de Bagua), el
hecho de que la propia Coca-Cola, a nivel internacional, decidiera vender sus plantas más pequeñas (lo
que permitió a los Añaños comprar la planta de Sullana y así neutralizar el ataque que estaban recibiendo
por parte de Concordia en la selva), y la disputa entre los «grandes», Coca-Cola e Inca Kola, que permitió
que Kola Real comience a crecer sin generar mayores preocupaciones a las marcas tradicionales.

Pero también existen los factores controlados por la empresa: el hecho de que se trate de una marca
propia (con lo que se obvia el pago del 18% por concepto de franquicia, algo que sí tiene que pagar
cualquier embotellador de Coca-Cola), la mínima inversión realizada por concepto de publicidad (la
proporción con respecto a lo invertido por la competencia llega a 20:1), los reducidos gastos
administrativos que exhibe la empresa (la austeridad parece ser un símbolo en sus oficinas), la estrategia
claramente orientada hacia los segmentos C y D, el compromiso e involucramiento del personal y la
apuesta de Kola Real por el liderazgo en costos.

La cultura

El modelo de gestión, según los propios ejecutivos de Kola Real, es simple pero efectivo. Destaca la
importancia de la cultura de la empresa, que prioriza la no burocratización, la rapidez en las acciones (KR
puede lanzar al mercado un nuevo formato en una semana, como hizo con el envase de 3.5 litros), la
creatividad, el poder de la anticipación, el trato cordial entre su personal (una relación profesional pero a
la vez «provinciana») y la preferencia hacia la acción frente a la conceptualización.

Una de las singularidades del grupo es su filosofía de trabajo. En todas las comunicaciones escritas se
pueden leer las tres frases siguientes:

· No buscamos culpables, buscamos soluciones.
· Está permitido equivocarse. Está prohibido no hacer nada.
· Mejoremos todos los días lo que hacemos.

En el trabajo diario y en las reglas no escritas de la empresa destaca también la importancia de
acostumbrarse a coordinar, teniendo en cuenta que siempre se debe llegar a resultados. Existe mucha
rigurosidad hacia los planes de actividades y todo se evalúa en función a ratios previamente
seleccionados.

Los peligros

Los especialistas consultados advierten, por otro lado, los peligros que podrían estar amenazando a una
empresa de crecimiento tan vertiginoso como Kola Real. El primero de ellos se refiere al tipo de
administración, básicamente familiar, que ha tenido el grupo. «Los dueños trabajan en función del
crecimiento del patrimonio familiar. Es casi como una pyme. Ellos se sacrifican sin ningún problema,
pero cuando el crecimiento hace necesaria la llegada de profesionales independientes, en ese momento la
empresa debe dar un salto importante», advierte Rolando Arellano.

De alguna forma, por ejemplo, ese peligro ha comenzado a desaparecer en el caso de la familia Wong,
propietaria de las conocidas Tiendas Wong, en nuestro país.

«Siempre existe la posibilidad de caer en problemas de soberbia o parálisis paradigmática. El punto más
difícil de las organizaciones no se ubica cuando están emergiendo, sino cuando llegan a la cúspide.
Espero que en el caso de Kola Real las estrategias no lleguen nunca a convertirse en anteojeras», señala
por su parte César Ferradas.

Una observación que merece tomarse en cuenta es realizada finalmente por Arellano: «Creo que el éxito
de la familia Añaños es loable, pero se debe tener cuidado en la forma en que lo han logrado, en el sentido
de que ha sido una manera muy artesanal, poco estructurada, basada en olfato. Como académico no creo
que todavía puedan constituir un ejemplo empresarial propiamente dicho; desde el punto de vista de la
lógica estructural siguen siendo una empresa informal grande. Creo que vamos a tener que aplaudirlos en
el momento en que se cree una forma de administración más estable».

Los planes

Pero más allá de las observaciones, Kola Real continúa creciendo. En México se tiene previsto
implementar una nueva planta en la región del norte (país en el que se espera conquistar el 10% del share
en los próximos cinco años), pero los planes de Ajegroup (como ya ha comenzado a llamarse la
corporación) son, qué duda cabe, mucho más ambiciosos. Y ahora se apunta hacia nuevos mercados:
Costa Rica, República Dominicana y el gigantesco Brasil (información no corroborada por la empresa).
En las mentes de los Añaños, sin embargo, destaca el gran objetivo empresarial de la familia: comenzar a
conquistar el propio mercado norteamericano, aprovechando inicialmente la fuerte presencia latina en la
región sur del país del Tío Sam.

Es que para este grupo de emprendedores ayacuchanos el límite lo pone sólo la propia voluntad.


Kola Real en The Economist
La poco atractiva planta de Kola Real pasa fácilmente desapercibida. Alejada, en un desconocido parque
industrial en las afueras de Puebla, justo al este de la ciudad de México. En términos de fabricación,
Puebla suele hacer las cosas a gran escala: la gigante planta de Volkswagen domina la economía de la
ciudad. Kola Real puede ser pequeña en comparación, pero el desafío que enfrenta es tan grande como
cualquier reto que la enorme fabrica de autos haya contemplado jamás.
Kola Real intenta consolidarse en el más lucrativo y fuerte mercado de bebidas en el mundo. Ya ha
saboreado inclusive un temprano éxito. Pero, ¿podrá este buen comienzo perdurar frente a las combinadas
fuerzas de Coca-Cola y Pepsi?
La empresa peruana, Kola Real, fue fundada hace 15 años. Luego de tener un considerable éxito en casa y
expandirse hacia Ecuador y Venezuela, la compañía se trazó como objetivo a México.
La razón es muy simple. De acuerdo a Canadean, compañía de investigación del mercado de bebidas, los
mexicanos consumen 101 litros de cola por poblador al año, ligeramente inferior al consumo de los
americanos, 113 litros.
El pasado año, el ingreso de Kola Real